miércoles, 8 de octubre de 2014

En 82 escuelas secundarias de Lima habrá más horas de clases

En 82 escuelas secundarias de Lima habrá más horas de clases

Incremento. El colegio Alfonso Ugarte será uno de los primeros donde se extenderá el horario de clases. Los alumnos recibirán seis horas pedagógicas de Matemática a la semana.
Incremento. El colegio Alfonso Ugarte será uno de los primeros donde se extenderá el horario de clases. Los alumnos recibirán seis horas pedagógicas de Matemática a la semana.
Comentar7

Cambio progresivo desde el 2015. Mil colegios públicos de todo el país tendrán diez horas pedagógicas adicionales a la semana. Se priorizarán cursos como Matemática, Comunicación, Inglés, Ciencia y Ambiente. También cambiará el horario docente.
Milagros Berríos
A partir de marzo del 2015, los alumnos de secundaria de mil colegios públicos estudiarán una hora y media más al día. Estos jóvenes, de primero a quinto, permanecerán en sus centros educativos hasta las 3:30 p.m. y dedicarán más tiempo a cursos como Matemática, Comunicación e Inglés.
En Lima Metropolitana son 82 colegios elegidos, entre los que se encuentran los 'emblemáticos' Alfonso Ugarte y Hipólito Unanue. Mientras tanto, en Lima Provincias y el Callao la medida se aplicará en 17 y 3 escuelas, respectivamente.
Este modelo de servicio educativo llamado 'jornada escolar completa', oficializado el 1 de octubre pasado, se volverá a aplicar luego de varias décadas y tras los pilotos practicados el 2010 en ocho colegios emblemáticos de la capital.
Debido a que su implementación será progresiva, en su primer año la medida beneficiará a más de 345 mil estudiantes; es decir, al 18 % de la población de secundaria.
Para determinar a los escolares y planteles beneficiados se priorizó a aquellos que cuentan con un solo turno (de preferencia, la mañana) y que tienen 8 secciones a más.
¿En qué consiste esta propuesta? A los alumnos de secundaria que hoy estudian 35 horas pedagógicas a la semana se les añadirá 10 desde el 2015. Ello tomando en cuenta que una hora pedagógica equivale a 45 minutos y que la jornada semanal va de lunes a viernes.
En ese sentido, los jóvenes que reciben 4 horas de Matemática tendrán 6 a la semana; en Comunicación serán 5, al igual que en Inglés (que hoy solo tiene 2). A ello se suma la ampliación en otros cursos como Educación para el Trabajo; Tutoría y Orientación Educativa; Ciencia, Tecnología y Ambiente, así como Formación Ciudadana y Cívica.
En Educación Física el aumento será progresivo y se dará en casi 500 colegios. Allí tendrán 5 horas semanales y se aprovechará a las escuelas con adecuada infraestructura.
SALARIOS Y ALIMENTOS
Esta propuesta no prioriza la contratación de más personal, pero sí incluye el aumento de horas para los docentes, por lo que se ha dispuesto que quienes laboran 24 horas pedagógicas pasen a 30 por semana. "También se realizan programas de capacitación que servirán de guía durante el desarrollo de las clases", indica el director de Educación Secundaria del Ministerio de Educación (Minedu), Isy Faingold.
Para los profesores nombrados, el aumento se dará de acuerdo con su escala. Así, quienes se ubiquen en el nivel I (con 24 horas) y perciban S/. 1.243 recibirán S/. 310 adicionales (por 30 horas pedagógicas).
Según Teresa Tovar, de Foro Educativo, esta medida resulta insuficiente debido a que "el salario magisterial es tan bajo que no llegará a cubrir lo que requiere un maestro de calidad".
"Lo fundamental no es la jornada completa, sino  la mejora de factores básicos para el docente y el clima de aprendizaje... Recargar a los chicos con mucho trabajo genera rechazo a un lugar donde la calidad no es buena", indica.
Para la 'jornada completa' del 2015, el sector tiene previsto un desembolso de S/. 700 millones que incluye, además de la remuneración docente, la adquisición de 33 mil 700 laptops para el curso de inglés.
Hay que precisar, además, que este modelo no contempla la entrega de almuerzo a los estudiantes. "Se prevé que haya un compromiso de los padres para que manden loncheras reforzadas", sostiene Faingold.
El presidente ejecutivo de la Confederación Nacional de Apafas, Gregorio Durand, le pide al Minedu que se cumpla con las más de mil horas pedagógicas anuales en secundaria. "Hay centros poblados en Jaén o Cañete donde los maestros  no van a trabajar y las UGEL no supervisan. Ese debe ser el primer paso", afirma.
Hamer Villena, secretario general del Sutep, considera que se debe realizar una pequeña reforma en los mil colegios. Ello incluye un diseño curricular descentralizado, desayunos, almuerzos escolares y mejora de la infraestructura. 
La 'jornada completa' ya se aplica en países como Chile, Uruguay y Colombia. El especialistaHugo Díaz detalla que en la secundaria peruana existe un gran problema con la duración de clases: los alumnos reciben un año menos de estudio en comparación a la mayoría de América y Europa. 

...La vida que me diste”: En 1969, el maestro César Lévano se entrevistó con la viuda del Amauta: Anna Chiappe de Mariátegui. Compartimos con ustedes esta imprescindible joya del periodismo literario y la historia. No hay pierde.

...La vida que me diste”

  “...La vida que me diste”
En 1969, el maestro César Lévano se entrevistó con la viuda del Amauta: Anna Chiappe de Mariátegui. Compartimos con ustedes esta imprescindible joya del periodismo literario y la historia. No hay pierde.


Notas Relacionadas

Anna viuda de Mariátegui
En una entrevista exclusiva, Anna viuda de Mariátegui revela episodios inéditos y fundamentales de la vida de quien es considerado por muchos autores extranjeros como el más grande pensador político de América. En momentos en que la obra del ilustre socialista crece en importancia y actualidad, la imagen del Amauta cobra colores de vida en una charla que es un documento para la historia.

En 1920, en Florencia, en casa de la Condesa de Antici Mattei, José Carlos Mariátegui conoció a Anna Chiappe, el grande, el único amor de su vida. Ambos habían acudido por separado y sin conocerse al concierto de danzas que brindaba la “medio excéntrica” aristócrata. En algún momento, mientras vibraba un Estudio profundo de Chopin, las miradas del joven y la muchacha se cruzaron. “Él me impresionó mucho por su manera tan fina y distinguida” - nos dijo, hace unos días, 49 años después de aquel encuentro memorable, la ahora viuda de Mariátegui. “Parecía un noble. Y tenía unos ojos tan profundos”.

Por su parte, el joven peruano -25 años esa noche- expresó su emoción en un poema en prosa publicado en 1926 en la diminuta revista “Poliedros”, que dirigía Armando Bazán. José Carlos y Anna eran ya esposos; habían recorrido juntos toda Italia, Alemania, Francia; tenían tres hijos; pero la llama del amor no había perdido intensidad ni fulgor.

“Renací, escribió, en tu carne cuatrocentista como la de la Primavera de Botticelli. Te elegí entre todas, porque te sentí la más diversa y la más distante. Estabas en mi destino. Eras el designio de Dios. Como un batel corsario, sin saberlo, buscaba para anclar la rada más serena. Yo era el principio de muerte; tú eras el principio de vida. Tuve el presentimiento de ti en la pintura ingenua del cuatrocientos. Empecé a amarte antes de conocerte, en un cuadro primitivo. Tu salud y tu gracia antigua esperaban mi tristeza de sudamericano pálido y cenceño. Tus rurales colores de doncella de Siena fueron mi primera fiesta. Y tu posesión tónica, bajo el cielo latino, enredó en mi alma una serpentina de alegría.

“Por ti, mi ensangrentado camino tiene tres auroras. Y ahora que estás un poco marchita, un poco pálida, sin tus antiguos colores de Madonna toscana, siento que la vida que te falta es la vida que me diste”.


Italia o la felicidad
Artemio Ocaña, el veterano escultor peruano que compartió muy de cerca la experiencia italiana de Mariátegui, recuerda que, de repente, tras viajar a Florencia, éste desapareció. Cuando volvió, ya estaba casado.

“Mariátegui se alejó de sus amigos”, comenta doña Anna. Ellos decían después: “¡Con razón había desaparecido!”.

En esa estación con su amada en Florencia, tiene que haber sido supremamente feliz. Entre el mar y los viñedos de la costa liguria, bajo las soleadas colinas toscanas cubiertas de olivos, ante la obra de los florentinos venerados (Dante, Machiavello, Boccaccio, Leonardo de Vinci, Miguel Ángel, Botticelli), su genio maduraba hacia aquel equilibrio de vida interior y naturaleza, de sensibilidad y mundo social, que iban a distinguirlo en la vida y en el libro. Florencia, urbe y democracia antigua, lógica y belleza, vitalidad y gracia. Una experiencia que fue una corona de laureles sobre su frente.

“No era de carácter melancólico. Ni cuando estaba enfermo”. Así nos dice doña Anna. Hay una gran sonrisa en su evocación. Y uno se ratifica en la convicción de que solo un hombre feliz puede luchar plenamente por la felicidad de los otros.

“Mariátegui, nos dijo Ocaña, vivió al principio en Vía Véneto 29, interno 4”. “A ese alojamiento, propiedad de Francesco Atunante, me llevó a mí”. “Cuando se casó, él y su esposa se fueron a vivir a Frascati, cerca de Roma, a una villa que era puros viñedos. Era una casa del Renacimiento, con pinturas murales del Dominicchino. Se pagaba por el alquiler 500 liras. Apenas cinco libras peruanas de la época”.

Por su parte, doña Anna recuerda: “De Florencia viajamos a Roma. Fuimos a vivir a Villa Pía. Arturo Osores la había alquilado como Legación del Perú. Era la casa en que había vivido la famosa actriz Francesca Bertini. Después marchamos a Frascati. Desde el comedor se veía el Palacio de Castelgandolfo, la residencia de verano del Papa”. En los planos, Frascati aparece a 21 kilómetros de la Ciudad Eterna; Castelgandolfo descuella a 25 kilómetros.

“Eran tiempos alegres. Él se iba a veces acompañando a Ocaña a la Escuela de Bellas Artes de Roma. Era cuando había modelos femeninos…”.

“Tenía tiempo para todo. En Roma no se perdía un buen concierto o espectáculo de ballet. Y le gustaba el circo. A veces, yo lo acompañaba al circo, aunque a mí no me gustaba”.

Como se sabe, el Amauta anunció una “Teoría del circo” que no se ha encontrado entre sus papeles. Debe de haberse perdido en alguna hoguera policial.

¿Cuándo comenzó, preguntamos, la formación marxista de Mariátegui?

Ella cree que fue precisamente en Italia. “Tenía una gran biblioteca. “El Capital” estaba en francés. Los documentos sobre la revolución rusa, en italiano”.

¿Es cierto que la familia del filósofo Benedetto Croce intercedió, como dice el italiano Antonio Melis, ante la familia de ella en favor del galán venido del lejano Perú?

- “Es cierto. El hecho es que una tía mía había sido novia de Croce. No se casaron porque mi familia, muy católica, no podía consentir un matrimonio con un liberal tan conocido”.


Los viajes
En uno de sus dos cortos escritos autobiográficos, Mariátegui dice que no pudo llegar a Rusia “porque mi mujer y mi hijo me lo impidieron”. “No es que yo me opusiera”, subraya ahora doña Anna. “Yo le dije: ‘mejor anda tú solo’. Yo estaba muy cansada con el bebé. Pero a él no le gustaba salir solo. Siempre le gustaba ir conmigo”.

“Era muy entusiasta”, recuerda. “Para mí, decía, la cosa más grande es cuando puedo coger una maleta e irme. A veces sin saber adónde”.

Y, sin embargo, aquella vez no quiso viajar porque su compañera no podía ir.

Pero viajaron bastante por otros contornos. Estuvieron juntos, por ejemplo, en el célebre Congreso de Liorna (Livorno, en italiano) en el que el ala izquierda del socialismo fundó el comunismo. “Allí vimos a Antonio Gramsci y Palmiro Togliatti. Con ambos conversaba amistosamente Mariátegui”.

También estuvieron en 1922, Génova, en la Conferencia Económica Europea que fue la primera reunión internacional a la que acudió una representación soviética. En “Defensa del Marxismo”, Mariátegui iba a escribir que ella marcaba el inicio de la coexistencia pacífica entre estados de sistema social distinto. “Allí, dice doña Anna, conversó con Chicherin, el jefe de la delegación rusa. Mariátegui estudió, cuando estuvimos en Berlín, el idioma alemán con una profesora alemana. Todos los días tenía una clase de inglés y de alemán. Pero también sabía algo de ruso. Con Chicherin se saludaban y despedían en ruso. Sus conversaciones las sostenían en francés”.

Mariátegui estuvo cuatro años y medio en Europa. De ellos, año y medio lo pasó en Alemania. El viaje fue hacia mayo o junio de 1922. “Durante ocho meses vivimos en la Postdammer Strasse” (en lo que es hoy Berlín Oriental). “Estuvimos luego en Praga, en Budapest, en Austria, navegando por el Danubio Azul”. En Alemania, como se sabe, Mariátegui entrevistó a Máximo Gorki.

Viajaron en seguida a París. Allí se entrevistaron con Romain Rolland y Henri Barbusse, que no regatearon, por escrito, su admiración al gran peruano. “Incluso, salimos con Barbusse a tomar el té”.

“Mariátegui —iba a escribir Barbusse— es la nueva luz de América. Un espécimen del nuevo hombre americano”.

¿Conoció Mariátegui a Pirandello? ¿A qué otros grandes de la literatura y las ideas frecuentaron en Italia?

“Conversó varias veces con Pirandello”, recuerda la dama. “También fue amigo de Piero Gobetti”. Se trata del escritor cuyos estudios respecto al “Risorgimento”, es decir, a la lucha por la unidad de Italia, tanto atrajeron al Amauta. “Croce lo quería mucho. Cuando iba José Carlos a su casa, lo presentaba diciendo: ‘éste es el hombre más grande del mundo’. Le tenía un gran afecto”.

Por su lado, Ocaña recuerda que Mariátegui fue amigo también de los líderes socialistas Filippo Turati, Antonio Grazidei y Nicola Bombacci. Tiene él bocetos al carbón del diplomático soviético Joffe, de Giordi Vassiliévich Chicherin, del francés Jean-Louis Barthou y de Lloyd George, el célebre político inglés. “Fue amigo de Pirandello”, nos dijo expresamente.


Una explicación
Para muchos biógrafos y estudiosos de Mariátegui, la obra de este autodidacto sin educación secundaria, de mala salud, que tuvo que ganarse la vida desde los 14 años de edad, que murió a los 35, tiene algo de milagro. En el breve arco de su vida caben una inmensidad de cultura, pensamiento y acción. Baste señalar estas creaciones: la revista “Amauta”, los “7 Ensayos” y otros veinte libros, la Confederación General de Trabajadores y el Partido Socialista del Perú, cuyo nombre deseaba cambiar, antes de morir, por el de Comunista. Hace pocos años, escuchamos decir, en Lima, al estadunidense Carleton Beals que Mariátegui es “el más grande pensador político de América”. El juicio se extiende ahora. Robert Paris en Francia, Manfred Kossok y Adelbert Dessau en Alemania Oriental, Antonio Melis en Italia, el profesor Albuquerque en Texas, Estados Unidos, sufragan el juicio.

Los días espléndidos de Italia explican una parte de la precoz madurez mariateguiana; pero no toda. Hay fuentes que se ocultan junto a la raíz de la infancia. Mariátegui se proclamó limeño toda su vida. En realidad, poco antes de su nacimiento, su madre, doña Amalia La Chira Vallejos, natural de la zona de Huacho, había viajado a Moquegua, por lo cual el alumbramiento se realizó en esa ciudad del Sur. En seguida, buena parte de sus primeros años transcurrieron en la suave campiña huachana. A los seis años tuvo una caída fatal. El resultado fue una baldadura y, lo más grave, un foco de ostiomielitis en una pierna. Sus familiares nos contaron que a los 6 años, más o menos, comenzó su madre a realizar continuos viajes de Huacho a Lima para hacerlo tratar. El esfuerzo era demasiado grande para una familia pobre. Entonces, se decidió internarlo. Estuvo cuatro años en la “Maison de Santé” u Hospital Francés.

Era éste, en esa época, un nosocomio exclusivo, reservado casi solo para franceses, ingleses o alemanes pudientes avecindados en Lima. Dos eran los tipos de servicios: los unipersonales y los destinados a seis personas. En todo caso, no había allí enfermos menores de edad. Pues bien: el pequeño Mariátegui pasó sus años de internado junto con esos compañeros adultos, llenos de experiencia y que hablaban extraños, lejanos idiomas. Se sabe que al final se había convertido en intérprete de muchos de ellos.

¡He ahí una clave sicológica para la precoz madurez del Mariátegui temprano! He ahí por qué, entre otras cosas, cuando era un “alcanzarrejones” de La Prensa, que iba a la oficina cablegráfica a recoger los despachos noticiosos, podía traducir, en el trayecto, las noticias que venían en inglés de Europa, Asia, África o Norteamérica. Además, aquella soledad de años tiene que haberle entrenado para la gimnasia de la reflexión y para la firmeza de las certidumbres sin que importen los prejuicios y las supersticiones de la masa informe.

Otro factor, en el que no se ha insistido lo suficiente, es su contacto directo con las luchas sociales de comienzos de siglo en el Perú. “Cuando José Carlos fundó La Razón con César Falcón y Félix del Valle, nos recordó Ocaña, había mítines obreros que terminaban al pie del balcón del diario. Era en la esquina de Baquíjano con el Jirón Cuzco”. Eso fue, recalquemos, antes del viaje a Europa. Tal experiencia lo sensibilizó para la prédica socialista de Antonio Gramsci en “L’Ordine Nuovo” (“El nuevo orden”). En los días en que él se instalaba en Italia, en las páginas de esa célebre revista aparecían reflexiones sobre el papel de los obreros como actores principales de una revolución posible y de los campesinos como protagonistas de la acción prerrevolucionaria.

Mariátegui era hombre de pensamiento y de sensibilidad artística en todos los momentos. En la charla con su viuda, la imagen del hombre de espíritu aparece a cada paso. “En música tenía una cultura extraordinaria. Amaba sobre todo a Beethoven y Stravinski”, nos dice. “Con el Dr. Oten, un amigo suizo, se entregaban a verdaderas sesiones de música. El grupo de sus camaradas llegaba, y él estaba encerrado con Oten. A veces venía gente cargante, y él decía: ‘Ponte una sinfonía para que se vayan’...”.

Entre la gente que con mayor agrado recibía se contaban los artistas. José María Eguren era uno de sus adictos. Llegaba a veces a escribirle - ¡desde Barranco! - para anunciar que un resfrío le impedía devolver por el momento tal o cual libro. “Iba mucho también Percy Gibson. Otros que iban eran Martín Adán, José Diez Canseco, el filósofo Mariano Ibérico Rodríguez. Alguna vez acudieron también los doctores Honorio Delgado y Juan Francisco Valega”.

“El Rincón Rojo” era otra cosa. Era en realidad un seminario riguroso de estudios marxistas. Constituía el núcleo del Partido. Estaba formado, entre otros, por Hugo Pesce, Ricardo Martínez de la Torre, Avelino Navarro, Marcelo Sánchez, Luciano Castillo y, hasta cierto punto y por una temporada, Jorge Basadre.

Hombre de espíritu, Mariátegui era también hombre de empresa. Fundó la Editorial “Minerva” casi sin dinero. “Amauta” la empezó a publicar con tipos móviles. Solo en 1929 le llegó el linotipo. Él mismo diagramaba la revista y la cuidaba en todos sus detalles. Los manuscritos revelan que dominaba la técnica tipográfica y sabía ordenar exactamente. “Igual, dice doña Anna, era con los clisés. Él me enviaba a los talleres con indicaciones precisas. Para que todo marchara bien, tenía tres teléfonos en casa: uno en el dormitorio, otro en la sala y otro en el comedor. Como los obreros querían mucho a José Carlos, iban hasta la casa a consultarle problemas de trabajo u otros”.

¿Era Ud., preguntamos, la que llevaba los artículos a Variedades y Mundial?

- “Sí. Primero él me decía: ‘Dile a Vegas García, el administrador, que voy a escribir sobre tal o cual tema. Que prepare las fotos’. Se ponía a escribir a las cinco o seis de la tarde, y a las ocho o nueve estaba listo el artículo que iba a salir al día siguiente”.

¿Cuál era el pago por cada artículo?

- “Veinte soles en Mundial y quince en Variedades. Cuando él estaba enfermo, Vegas García me decía: ‘Usted no sabe cuánto ha bajado la revista desde que no escribe’”.

Existen facetas todavía inéditas de este ser adamantino. Pocos saben, por ejemplo, que era buen dibujante. “A mí me dibujaba muy bien, cuenta la viuda. A veces, hasta pintaba a la doméstica con el bebé cargado”.

Hay otros aspectos inéditos que nunca se podrán recuperar. A su muerte, la policía acostumbró, una y otra vez, llevarse los cajones del escritorio del difunto. Cuando la señora Annita los rescataba, después de grandes pugnas, siempre faltaba algo.

¿Cómo era José Carlos con los niños?

- “Era muy cariñoso con ellos. Basta decirle que cuando estaba en casa, a cada momento preguntaba dónde estaban los chicos y qué hacían. Una vez, Carmen Saco le dijo: ‘Oiga, José Carlos, ¿no le molestan los niños?’ Él contestó: ‘No me molestan. Pueden estar sentados encima de la máquina, y a mí no me molestan’”.

Amador de la vida, luchador social, soldado de un combate diario con la muerte en sus últimos años, José Carlos fue desde su temprana edad ajeno y reacio a la bohemia. Federico More ha narrado cómo, mientras Abraham Valdelomar pedía ajenjo, él se limitaba a un helado de menta o un vaso de leche. Solo esa austeridad, y la enorme conciencia de su misión en la historia, explica la inmensidad de su obra.

“Una vez -cuenta la señora Annita-, vinieron los soplones. En lugar de llevarse “El Capital” se estaban llevando una colección de Pirandello empastada en cuero... No lo dejaban trabajar”. Como se sabe, en los días anteriores a su muerte, él había estado preparando un viaje definitivo a Buenos Aires. Waldo Frank, desde Nueva York, Samuel Gluzberg, desde la capital argentina, lo animaban a quedarse allá. Los ataques de la dictadura de Leguía y los denuestos de la izquierda demagógica -Víctor Raúl incluido- le habían hecho acá la vida imposible. Solo una sombra suave, una mano tierna, lo acompañaban en las horas del dolor más íntimo. Anna. El gran amor. Ella estuvo a su cabecera el día de su muerte. A su lado estaban también su madre, Artemio Ocaña, dos jóvenes judíos amigos y admiradores del Maestro. Después vinieron las muchedumbres más inmensas que se hayan reunido para unos funerales en Lima. Entre banderas rojas y versos de “La Internacional”, el pueblo sencillo, el pueblo amado por él, le dijo adiós. Para el pueblo, y también para Anna Chiappe, iba a comenzar una época triste y difícil. Ella, la mujer fuerte, tampoco iba a darse por vencida. Hasta hoy se le ve todos los días, puntualmente, detrás del mostrador de una librería trabajando. Es en la primera cuadra de la Avenida Larco de Miraflores, y todavía sigue las huellas del difunto imborrable. Las ediciones de las obras del Amauta tienen en ella una inspiradora. Siguen sonando en sus oídos, siendo verdad hermosa y profunda, las palabras aquellas: “La vida que te falta es la vida que me diste”. 


César Lévano

Estos son los mil colegios que tendrán más horas de clase

Estos son los mil colegios que tendrán más horas de clase

A partir del 2015, alumnos de secundaria estudiarán hasta las 3:30 p.m., aumentando así de 7 a 9 las horas de clases

Estos son los mil colegios que tendrán más horas de clase
Serán un total de 345.000 los estudiantes que tendrán la jornada completa, los que representan el 20% de estudiantes matriculados en secundaria a nivel nacional. (Foto: USI)
A partir del próximo año 2015, serán mil los colegios públicos en todas las regiones del Perú los que tendrán más horas de clasebuscando -de acuerdo al Ministerio de Educación- mejorar la calidad de la enseñanza y ampliar las oportunidades de aprendizaje de los estudiantes de secundaria.
Según lo programado, los alumnos pasarán de estudiar de 7 a 9 horas al día, hasta las 3:30 p.m. Además, el Minedu espera implementar de forma progresiva la denominada ‘Jornada escolar completa’ en todos los colegios estatales hacia el 2021.
Serán un total de 345.000 los estudiantes que tendrán la jornada completa, los que representan el 20% de estudiantes matriculados en secundaria a nivel nacional.
Matemática, Inglés y Educación para el Trabajo serán los cursos en los que se pondrá mayor énfasis.
La mayoría de colegios que tendrán la jornada completa se encuentran en los departamentos de Puno, Lima y Piura. A continuación, conoce la lista de colegios incluidos en cada región:

LOS PAÍSES ATRASADOS, COLONIALES Y SEMI-COLONIALES SOSTIENEN LA DECADENTE GLOBALIZACIÓN IMPERIALISTA.

diego-rivera-ar

N°5: LOS PAÍSES ATRASADOS, COLONIALES Y SEMI-COLONIALES SOSTIENEN LA DECADENTE GLOBALIZACIÓN IMPERIALISTA.

 7 OCT , 2014  
Hoy como ayer todos esos países, conservando su condición de atrasados, sobreviven sometidos totalmente  a los dictados del gran capital financiero,combinando sus viejas rémoras que arrastran del pasado, con los mayores y más modernos adelantos tecnológicos que los inversores han debido incorporar, obligados como están a compensar la tendencia decreciente de la llamada “tasa de ganancia”, una  ley de la economía capitalista que significa mayor explotación de la fuerza de trabajo por la burguesía.
Semejante “desarrollo desigual y combinado”, según lo estudió el trotskismo, es el que dio origen a los sectores cipayos de las llamadas burguesías nacionales, así como a capas  acomodadas de trabajadores conocida como “aristocracia obrera”, que operan en complicidad con esa burguesía y dan  la espalda a sus hermanos de clase más desprotegidos.
Esta combinación de desigualdad y desarrollo  pone al rojo vivo los antagonismos de clase,  poniendo en la orden del día la  tarea urgente de la llamada liberación nacional,que además de la independencia, incluye la reforma agraria como condición sine qua non.
Fue este  el drama sin solución, todavía inconcluso, que se vivió a lo largo del pasado siglo XX y en el que tuvieron lugar colosales revoluciones obreras junto a movimientos democráticos y populares de liberación nacional, finalmente traicionados por las burocracias contrarrevolucionarias del “comunismo” estalinista adueñadas, entonces, de la Unión  Soviética, después de su copamiento y de la  muerte y  asesinato de los principales líderes y fundadores.
Pero las condiciones objetivas para la revolución socialista no han dejado por eso de madurar y están hoy a punto de pudrirse si no encuentran salida, porque las necesidades básicas insatisfechas de las grandes masas siguen poniendo en el campo de batalla a sectores mayoritarios de la población mundial en creciente estado de insurgencia.
Ellas enfrentan diariamente de muchas maneras el capitalismo nacional y extranjero, a sus representantes políticos y a sus asociados de la dirigencia sindical. Por eso es necesario prepararse para la lucha que recién comienza, porque la Humanidad ha experimentado de todo… y por delante solo le queda una nueva barbarie si las clases revolucionarias no despejan el camino hacia el socialismo.
Imagen: parte del mural “Hisoria de México” de Diego Rivera

PENSAMIENTOS CELEBRES